Un emotivo acto en Desamparados recuerda al profesor Don Jesús

Las vecinas y vecinos de Desamparados han rendido un emotivo homenaje a Jesús Estébanez Bárcena (Don Jesús) quien fuera profesor del colegio de la pedanía oriolana durante tres décadas donde dejó una huella imborrable.

Al acto han asistido, entre otros, miembros de su familia, su viuda Amelia y su hijo Jesús Miguel, así como excompañeros del centro educativo, vecinos de la pedanía y miembros de la corporación municipal encabezados por el alcalde, Pepe Vegara.

La concejal del equipo de gobierno y vecina de Desamparados, Noelia Grao, ha destacado de Don Jesús su integridad, dedicación, excelencia y amor por sus alumnos y compañeros. “Es un honor poder expresar nuestra gratitud hacia él en este día. Sabemos que merece mucho más, pero por decisión popular este polideportivo lleva su nombre que hoy queda tallado para siempre”, ha señalado la edil.

Por su parte el hijo de Don Jesús ha resaltado el esfuerzo que hacía su padre que era siempre correspondido por todos sus alumnos. “Viendo esta placa es un orgullo para todos nosotros y espero que todos los niños y niñas disfruten de estas pistas y que pueda serviros el mensaje que dejó”.

Finalmente, el alcalde oriolano, Pepe Vegara, ha expresado su agradecimiento a toda la pedanía de Desamparados por mantener vivo el recuerdo de Don Jesús a quién los alumnos adoraban y sus compañeros admiraban.
Después del fallecimiento de su hijo y de Don Jesús su esposa Amelia se desvive en tareas de voluntariado, siendo miembro de Cruz Roja, Comercio Justo y allí donde se le necesita en favor de los más desfavorecidos de Orihuela.

Biografía
Jesús Estébanez Bárcena (“don Jesús”) nació el 25 de diciembre de 1952 en Montecillo de Ebro, un pequeño pueblo de Cantabria, en el seno de una familia dedicada a la agricultura. Siendo el pequeño de 4 hermanos (Pilar, Evangelina y Miguel), pasó los primeros años de su infancia feliz, rodeado de naturaleza, en un ambiente familiar.
A principios de los años 60, todavía muy pequeño, dejó su pueblo, familia y amigos para ir interno a un colegio Salesiano situado en Nanclares de la Oca (Álava).

Sus padres (Félix y Cesárea) accedieron a ello por el bien de su hijo, para que tuviera una buena educación y un mejor futuro. Sin embargo, fueron años duros para don Jesús. Años lejos de casa, en los que solo tenía un mes de vacaciones y un día de cada año (1 de mayo) para recibir la visita de su familia.

A pesar de todo, también fue una etapa enriquecedora de formación académica y personal, en la que hizo buenos amigos y pudo disfrutar de una de sus pasiones, el deporte. En especial del fútbol y pelota mano.

Pasó el tiempo, y cuando quedaban dos años para coger los Hábitos de Fraile, don Jesús tomó la decisión de cambiar de rumbo. No era lo que quería hacer, así que dejó el internado y siguió con su formación ya decidido a ser maestro.

Estudió la carrera de Magisterio en Burgos, donde conoce a Amelia, que pocos años después se convertiría en su mujer.
En 1977, logra aprobar unas oposiciones para trabajar de maestro en la Comunidad Valenciana. Por lo que ese mismo año viajaría con su mujer a Orihuela, donde “echarían raíces”. Naciendo en los años siguientes sus hijos: César (1978) y Jesús Miguel (1981).

Don Jesús empezó trabajando en los colegios de Las Norias y El Palmeral, pero poco tiempo después comenzaría su etapa en el colegio público Virgen de los Desamparados.

Aunque los primeros años se encargó de impartir materias como Matemáticas o Lengua, pronto se especializó en Educación Física. Impartía esa disciplina a todos los cursos del colegio y además se encargó durante muchos años de llevar el deporte escolar.

Esto le permitió unir sus pasiones por la enseñanza y por el deporte.

Después de casi tres décadas desarrollando su profesión en el CEIP Virgen de los Desamparados, don Jesús falleció el 14 de noviembre de 2008 a los 55 años de edad.

 

 

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